Cuando una empresa atraviesa una crisis financiera grave, es responsabilidad del administrador actuar con rapidez y tomar decisiones que eviten agravar la situación. Así lo ha recordado una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Cantabria (nº 716/2025), que condena a un administrador por no haber solicitado el concurso de acreedores dentro del plazo adecuado.

El problema: dejar pasar el tiempo sin actuar

En este caso, la empresa llevaba tiempo sin poder pagar a Hacienda, a la Seguridad Social ni a sus propios trabajadores. A pesar de ello, el administrador no presentó el concurso de acreedores ni tomó otras medidas como reducir la plantilla. Por el contrario, permitió que siguieran acumulándose deudas durante más de un año.

Cuando finalmente presentó el concurso, la situación ya era muy grave. Muchos trabajadores habían tenido que demandar a la empresa por impago de salarios, y los embargos por parte de las administraciones ya se estaban ejecutando.

Las consecuencias para el administrador

El tribunal ha considerado que esta falta de acción empeoró la situación económica de la empresa, lo que se tradujo en un perjuicio mayor para los acreedores. Por eso, el administrador ha sido declarado responsable y se le han impuesto varias sanciones importantes:

  • No podrá gestionar empresas ni administrar bienes ajenos durante dos años.
  • Pierde cualquier derecho que pudiera tener como acreedor de la propia empresa.
  • Tendrá que pagar más de 218.000 euros para cubrir parte de las deudas.

¿Por qué se le considera responsable?

El tribunal no discutió que el administrador quería mantener la empresa activa y que confiaba en poder remontar. Sin embargo, dejó claro que eso no justifica seguir acumulando deudas cuando ya se sabe que no se pueden pagar.

De hecho, si el administrador hubiera presentado un plan para reducir la plantilla o solicitado el concurso antes, los costes para la empresa y sus trabajadores habrían sido menores. El retraso, por tanto, agravó la situación y eso es lo que se castiga.

Lo que deben saber los administradores

Este caso es un ejemplo claro de lo que puede pasar si no se actúa a tiempo en situaciones de crisis. La ley exige a los administradores que protejan los intereses de todos los implicados, especialmente de los acreedores y trabajadores. No hacer nada, o esperar demasiado, puede tener consecuencias muy graves, también a nivel personal.

No basta con tener buenas intenciones: hay que tomar decisiones difíciles cuando toca, incluso si eso significa reconocer que una empresa no puede seguir adelante.

En resumen

Si eres administrador de una empresa, recuerda que tienes una responsabilidad legal que va más allá de la gestión diaria. Cuando la situación económica empeora, actuar tarde puede salir muy caro. Este fallo judicial lo deja claro: el tiempo importa, y mucho